Uno de las grandes preguntas respecto a la llamada “nueva normalidad” en las empresas, es ¿qué relación tienen los sistemas de aire acondicionado con los posibles contagios en las oficinas? Si bien en el interior de los inmuebles cuando hay personas siempre hay un riesgo de contagio, la presencia y control de los bioaresoles es determinante para tener ambiente seguro. Los bioaerosoles son producidos al respirar, hablar, reír, estornudar, y básicamente todo lo que implique al ser humano cuando usa su sistema respiratorio. En los bioaresoles se transportan las bacterias, virus y una gran variedad de partículas en suspensión, las cuales, dependiendo su tamaño, pueden quedar suspendidas en el aire durante cierto tiempo.  
La recomendación de los expertos en cuanto a los sistemas de aire acondicionado es que se debe incrementar el flujo de aire exterior y de forma continua. Así se va a mitigar la presencia de partículas no deseadas o que puedan contener una carga viral. También, la dirección del flujo de aire que genera un sistema de aire acondicionado es clave para la transmisión del virus.

Otro aspecto importante es la capacidad del filtro para eliminar los bioaresoles que puedan contener el virus. Es importante destacar que en los espacios que no cuentan con sistemas de aire acondicionado, la ventilación natural es vital para evitar contagios y el simple hecho de abrir las ventanas y dejar fluir aire fresco puede marcar la diferencia y disminuir las cargas virales en el ambiente.